La Fundación Refidomsa gestionó la distribución a diferentes países de 16 composiciones clásicas de autores dominicanos de mayor relevancia. La acción busca que las piezas musicales sean difundidas y ejecutadas en importantes escenarios del mundo.

La colección de partituras Clásicos dominicanos fue enviada a orquestas sinfónicas y filarmónicas y conservatorios de España, Paraguay, Gran Bretaña, El Salvador, Brasil, Guatemala, Japón, Honduras, Marruecos, Costa Rica, Suiza, Perú, Corea, Italia, Uruguay, Chile, Ecuador, China, Argentina, Cuba, Nicaragua, México, Colombia, Jamaica, Haití, Panamá, Qatar y Turquía, entre otros países.

El primer volumen, de los dos que contienen la colección, incluye las piezas musicales: A la caída de la tarde, de José Dolores Cerón; Simastral, fantasía sinfónica, de Juan Francisco García; Tres preguntas, de Luis E. Mena; Una respuesta, de Bienvenido Bustamante; Serenata en La, de Julio Alberto Hernández; Rapsodia dominicana No. 1, de Luis Rivera; Elegía, de Ramón Díaz; Suite Pastoral, de Manuel Simó, y Canto a la madre tierra, de Manuel Marino Miniño.

El segundo tomo incluye las piezas Suite folklórica, de Rafael Ignacio; Tschaikowskyana, de Luis Mena; Tres danzas criollas, de Julio Alberto Hernández; Abominación de la espera, de Ninón Lapeiretta; Suite recuerdos de infancia, de Luis Mena; Concertino para flauta y orquesta, de Enrique de Marchena, y Concierto para saxofón y orquesta, de Bienvenido Bustamante.

Este proyecto de difusión de la música dominicana, fue presentado al país en los dos grandes conciertos Clásicos dominicanos del siglo XX y Clásicos dominicanos II, realizados en el Teatro Nacional Eduardo Brito, bajo la dirección del maestro Dante Cucurullo.

Las partituras también han sido distribuidas en República Dominicana entre diversas instituciones, entre las que se destacan el Archivo General de la Nación, Conservatorio Nacional de Música, Orquesta Sinfónica Nacional, Teatro Nacional Eduardo Brito, Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil y Orquesta Sinfónica del Cibao.